viernes, 10 de julio de 2015

Las décimas de Dámaso

Homenaje a Mariano Rodríguez /un dibujo de mi tío A. Moreno / Matanzas /CUBA



I

No es miedo, es sólo tristeza,
es dolor (sin agonía),
sentir que ha llegado el día
de poner la última pieza.
Me dicen que la tibieza
se adueña de mi esqueleto:
no soy Tales de Mileto
ni soy el Ser ni la Nada,
pues renuncié de la espada
por el humano respeto.

Ni con Dios ni con el Diablo,
pero tampoco borrego,
porque yo siempre me entrego,
y sé muy bien de que hablo.
Ni títere en el retablo,
ni ídolo en el proscenio,
ni poeta con ingenio,
ni burro con orejeras,
ni cordero entre las fieras,
ni Leviatán de mal genio.



II



Yo sé que soy de navajas
y que no soy de pistolas,
y que si tengo dos bolas
es que no tengo dos rajas.
Y sé que si me amortajas,
ya muerto, en algún sepulcro,
resucito blanco y pulcro
a los tres días siguientes.
Mis huesos son insurgentes,
soy de la palanca el fulcro.

Yo sé que soy de matanzas
a machetes,  sin disparos,
los últimos son muy caros;
los primeros: remembranzas.
Si perdí las esperanzas
en tu comuna elitista,
fue que vi la negra lista
de cadáveres que tienes.
En esos negros vaivenes
no quiero ser finalista.

Yo sé que soy de una cuba
de ron,  no soy de botella.
Que a mí  todo me hace mella
si soy pasa de la uva.
Que si oigo cantar a Liuba,*
un bolero o una guajira,
mi musa crece, se inspira,
y “de plátano es el vino.”
No encuentro mejor camino
para domar a la lira.


*Liuba María Hevia, cantautora cubana.

O. Moré
2015